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jueves, 4 de diciembre de 2014

¿Qué resultados sigue dado GLI?

¡Hola de nuevo!


Ya habíamos hablado de las actuaciones de Fundación Probitas en algunos países con relación al proyecto GLI. Pues bien, así como en Ecuador y Sierra Leona los proyectos ya han dado su fruto, todavía existen algunas regiones donde su acción continúa.

En Perú, la sanidad sigue siendo un grave problema de la población. Todavía existen graves enfermedades que afectan, sobre todo, a las comunidades indígenas. Los servicios sanitarios son escasos, de baja calidad y sólo unos pocos tienen acceso a ella. El modelo GLI-Perú pretende mejorar esa situación y asegurar el acceso de todos los usuarios a la sanidad.
Como en las otras zonas donde se ha implantado el proyecto, se ha empezado por identificar las estructuras y mejorar las que más lo necesitasen. El laboratorio se ha dotado de los equipos imprescindibles especializados en diagnóstico de SIDA/VIH, se ha suministrado el reactivo y el material y se ha intentado formar a la población local, sobre todo, en el manejo del SIDA/VIH y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS) como la hepatitis B o la sífilis, muy comunes en esas regiones con el objetivo de lograr incorporar el protocolo nacional de atención a estas enfermedades. Todo esto, en colaboración con UNICEF.
 
De izquierda a derecha: Marta Segú, Directora General de la Fundación Probitas;
Consuelo Crespo, presidenta de UNICEF Comité Español; y Anna Folch, presidenta
de UNICEF Comité Cataluña, tras la firma del convenio


Y por último, tenemos a Ghana. El proyecto se comenzó en 2012 y, actualmente sigue adelante. Se lleva a cabo en el Hospital Público Materno-infantil, que se dedica también a diagnosticar y tratar la malnutrición  y desnutrición severa.
Aplicando la primera fase del modelo, el Needs Assessment, se descubrieron las limitaciones del laboratorio del hospital y llevaron a cabo distintas actuaciones en la segunda fase:
  • Instalaron 7 equipos de laboratorio, con un equipo de bioquímica, neveras, congeladores, reactivos...
  • Ampliaron el laboratorio añadiendo dos boxes más para la extracción de muestras, una zona apartada para el manejo se sustancias peligrosas y una sala de espera.
  • Reforzaron la instalación eléctrica.

En 2013 se inició un programa de formación del personal local:
Por una parte, se enseñaron las técnicas específicas hands on para la asistencia materno-infantil, para calibrar equipos y validar los resultados de las pruebas.
Por la otra parte, se realizó un curso de formación avanzada en gestión y manejo del laboratorio.
Todo ha sido obra única y exclusivamente de la fundación, que ha conseguido su completo funcionamiento y ya se han atendido a más de 1000 pacientes.


¡En cooperación las cosas se vuelven más sencillas!


Fuente: http://www.fundacionprobitas.org/

¿Qué resultados ha dado GLI?

¡Buenas tardes!

En la entrada de hoy, como ya os adelante ayer, hablaremos de los diferentes resultados que se han obtenido en algunos de los países donde se ha logrado implantar el modelo protagonista de esta semana.

El primer país del que nos toca hablar es de Ecuador. En Ecuador se ha conseguido mucho gracias al proyecto pero todavía queda camino por recorrer. El programa GLI-Ecuador fue llevado a cabo en cooperación con una ONG externa a la fundación; ACNUR. 
Como ya habíamos dicho en la entrada anterior que os dejé, el modelo GLI intenta dar un enfoque integral de la salud, por lo que se actuó primero en aquellos factores que la ponían en riesgo. 
En dicho país se requirió un salto a la fase dos del programa. Una actuación urgente en relación al vertido de crudo en las aguas del río San Miguel, un afluente del Putumayo que se sitúa entre Ecuador y Colombia, como amenaza en cuanto a la disponibilidad de agua potable.
Se mejoraron, además, las infraestructuras y las instalaciones, habilitando un mobiliario básico, reforzando los centros de salud, mejorando la red eléctrica... Se instalaron 13 equipos de laboratorio, se realizaron actividades de salud comunitaria  y se formó a cuatro personas a través de la tecnología hand on, que tinene tres fases:
  1. Pre-analítica: Consiste en la realización de prácticas de laboratorio y el conseguir destrezas en la manipulación de muestras.
  2. Analítica: Se explican y realizan procedimientos analíticos básicos y de gestión de laboratorio.
  3.  Post-analítica: Se interpretan los resultados y se gestionan los residuos biológicos.



En Sierra Leona, en concreto en Lunsar, las condiciones existentes al inicio del proyecto eran notablemente peores. Los cambios fueron mucho más grandes: hubo que crear un espacio nuevo acondicionado para el laboratorio, ya existente, con diferentes áreas. También hizo un estudio para mejorar la distribución del agua, para reforzar el sistema fotovoltaico existente para proporcionar energía al hospital y llevaron 12 equipos de laboratorio. En cuanto a la formación del personal local, se requirió una capacitación en técnicas diagnósticas para manejar a pacientes sometidos a cirugía general, obstetricia y ginecológica  y también pediátrica, así como la formación en patologías infecciosas y enfermedades crónicas que más afectan a la población. Todo esto se fue llevado a cabo únicamente por la Fundación Probitas, a diferencia del proyecto llevado a  cabo en Ecuador.

La Dra. Marta Segú, Directora General de la Fundación Probitas describe la experiencia así: " En la implementación GLI-Lunsar hemos podido constatar las dificultades que muchas veces entraña el unir la ecología con la eficiencia. La implementación de un programa de cooperación bajo un enfoque ecológico requiere una mirada de largo alcance. No podemos centrarnos en actitudes cortoplacistas ni en falsos mitos o creencias. Hemos se der innovadores e inquietos, ir a buscar otros ejemplos, aprender de otros proyectos que ya funcionan y, sobre todo, tener una mirada abierta al mundo y a las generaciones futuras. Sólo las entidades que apuesten decididamente por la energías renovables serán capaces de conseguirlo, pues el camino es largo, la información no está siempre disponible y la tenacidad es clave.


Fuente: http://www.fundacionprobitas.org/

martes, 2 de diciembre de 2014

¿Cómo funciona GLI?

¡Hola de nuevo!


Como os iba diciendo ayer, el modelo GLI tuvo tanto éxito en Mali que se pudo aplicar en otros lugares de interés. En la entrada de hoy hablaremos de cómo funciona actualmente y de algunos lugares donde se llevó a cabo, ya como un proyecto consolidado y no como un mero ensayo.
En la actualidad, GLI se compone de seis fases de implantación:


La primera fase consiste en un "diagnóstico de la situación", una evaluación del terreno donde se pretende implantar el modelo, denominado needs assessment. Se identifican los servicios sanitarios que posee en lugar, incluyendo cualquier organismo relacionado con la salud: centros públicos, ONGs, centros comunitarios... Una vez abarcado este aspecto se evalúa la necesidad de laboratorios.






En la segunda fase se lleva a cabo la habilitación de las instalaciones necesarias ausentes, tras la finalización de la primera fase. Se construyen las infraestructuras mínimas, como instalaciones de agua, saneamiento, electricidad, etc.






A continuación, se procede a la formación y capacitación de personal del laboratorio. Esto es lo que determinan como tercera fase.






La cuarta fase abarca el apoyo técnico a largo plazo. Durante un largo periodo de tiempo se controla la funcionalidad del modelo, la gestión, tanto económica como técnica del laboratorio, las técnicas de diagnóstico... con el fin de que llegue un momento en el que la población alcance la autosuficiencia.





Como dije en la entrada anterior, en el modelo GLI se promociona la salud en un sentido integral. La quinta fase hace referencia a la implantación de diferentes programas sobre varias áreas de la salud (salud materno-infantil; salud sexual y reproductiva; gestión de residuos; acceso al agua potable; seguridad alimentaria...).






Por último, en la sexta fase se realiza una evaluación del modelo para medir la eficacia del proyecto y su impacto en la población.





Todas estas fases se han aplicado en lugares como Ecuador, Sierra Leona, Perú y Ghana, obteniendo diferentes resultados pero mayormente positivos en cada una de ellas, por lo que  me gustaría nombraros algunos datos de cada zona en entradas posteriores. 

Hasta entonces me gustaría dejaros un enlace de una crónica, Crónica del GLI Bamako, escrita por Miquel Iglesias, un ingeniero de Grifols Engineering donde habla de su experiencia en Mali durante la implantación del modelo GLI:




Fuente: www.fundacionprobitas.org

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Cómo se desarrolla el modelo GLI de la Fundación Probitas?


En la entrada de ayer os hablaba del proyecto GLI que había desarrollado la Fundación Probitas de manera independiente y que tenía como objetivo la implantación de laboratorios en áreas vulnerables para el diagnóstico de enfermedades, así como la formación del personal local para que continuasen con la labor que ejercían ellos. 
Para llevar todo esto a cabo era necesario poner a prueba el proyecto, ver si era factible, porque como todos sabéis, a veces la teoría es difícil de aplicar a la práctica o mismo es imposible. Para eso, se puso en marcha un proyecto piloto a lo largo del 2011 en un barrio diana de la capital de Mali, concretamente en el barrio de Telephone sans fils (TSF). Siguiendo los pasos que se habían planeado se construyó un laboratorio en un centro de salud y, en vista de los buenos resultados que estaban obteniendo, fueron avanzando cada vez más hasta que a finales de año se logró lo que más se deseaba, que fuese dirigido por personal sanitario local.


Tras la experiencia del proyecto de TSF, se pudieron determinar los principios y valores en los que se apoya GLI hoy en día:

  • Valor de inclusividad, sostenibilidad y de desarrollo de capacidades: En todo momento se coopera con las estructuras sanitarias existentes en la localidad para hacerlas partícipes de los progresos y que éstos puedan continuar con el proyecto haciendo posible el acceso equitativo a la asistencia sanitaria de la población. Esto se consigue reforzando los servicios de laboratorio y aportando la infraestructura necesaria para llevar a cabo los pasos de prevención, evaluación, diagnóstico y tratamiento para las enfermedades más frecuentes.
  • Valor de optimización de recursos: La cooperación permite maximizar los recursos disponibles y así, beneficiar a la comunidad.
  • Valor de efectividad y de acción integral: Se ha probado que es un proyecto que funciona si se realiza correctamente y de gran utilidad, pues no se focaliza en una enfermedad determinada, sino en varias. Además, desarrolla también aspectos sociales, ambientales, participativos y otros que influyen en la calidad de vida de las poblaciones y abre las puertas a otras entidades sin ánimo de lucro que quieran colaborar.
Gracias al proyecto piloto realizado en Bamako, capital de Mali, se pudo implantar el modelo GLI a otros lugares de interés como Ghana, Ecuador, Sierra Leona, Zambia, Malawi o Suazilandia. Algunos de los potenciales socios actuales de GLI son autoridades de las localidades donde se ha implantado el modelo, como Ministerios de Salud u hospitales del distrito, otros son ONGs, empresas públicas y privadas, institutos de Investigación Biomédica... El proyecto que se implantó supuso un antes y un después en los métodos de atención sanitaria en zonas subdesarrolladas y constató la importancia que tiene la implicación de la población local en todo el proceso para que funcione.




Fuente: http://www.fundacionprobitas.org/