martes, 2 de diciembre de 2014

¿Cómo funciona GLI?

¡Hola de nuevo!


Como os iba diciendo ayer, el modelo GLI tuvo tanto éxito en Mali que se pudo aplicar en otros lugares de interés. En la entrada de hoy hablaremos de cómo funciona actualmente y de algunos lugares donde se llevó a cabo, ya como un proyecto consolidado y no como un mero ensayo.
En la actualidad, GLI se compone de seis fases de implantación:


La primera fase consiste en un "diagnóstico de la situación", una evaluación del terreno donde se pretende implantar el modelo, denominado needs assessment. Se identifican los servicios sanitarios que posee en lugar, incluyendo cualquier organismo relacionado con la salud: centros públicos, ONGs, centros comunitarios... Una vez abarcado este aspecto se evalúa la necesidad de laboratorios.






En la segunda fase se lleva a cabo la habilitación de las instalaciones necesarias ausentes, tras la finalización de la primera fase. Se construyen las infraestructuras mínimas, como instalaciones de agua, saneamiento, electricidad, etc.






A continuación, se procede a la formación y capacitación de personal del laboratorio. Esto es lo que determinan como tercera fase.






La cuarta fase abarca el apoyo técnico a largo plazo. Durante un largo periodo de tiempo se controla la funcionalidad del modelo, la gestión, tanto económica como técnica del laboratorio, las técnicas de diagnóstico... con el fin de que llegue un momento en el que la población alcance la autosuficiencia.





Como dije en la entrada anterior, en el modelo GLI se promociona la salud en un sentido integral. La quinta fase hace referencia a la implantación de diferentes programas sobre varias áreas de la salud (salud materno-infantil; salud sexual y reproductiva; gestión de residuos; acceso al agua potable; seguridad alimentaria...).






Por último, en la sexta fase se realiza una evaluación del modelo para medir la eficacia del proyecto y su impacto en la población.





Todas estas fases se han aplicado en lugares como Ecuador, Sierra Leona, Perú y Ghana, obteniendo diferentes resultados pero mayormente positivos en cada una de ellas, por lo que  me gustaría nombraros algunos datos de cada zona en entradas posteriores. 

Hasta entonces me gustaría dejaros un enlace de una crónica, Crónica del GLI Bamako, escrita por Miquel Iglesias, un ingeniero de Grifols Engineering donde habla de su experiencia en Mali durante la implantación del modelo GLI:




Fuente: www.fundacionprobitas.org

Ofertas de trabajo en médicos del mundo

Médicos del mundo, al igual que muchas otras organizaciones, buscan acabar con las desigualdades, pero para eso es necesario que muchas personas, tanto médicos como otros profesionales, trabajen para ellas. Cualquiera que esté interesado en ayudar a la gente que más lo necesita, y además le guste viajar, conocer otras cultura y aprender de ellas, puede encontrar información en la web: "http://trabajarporelmundo.org/
MDM intenta ofrecer ayuda a las personas que se ven en situaciones de riesgo de exclusión o marginación, y para ello, están presentes en multitud de países para poder ofrecer sus servicios allá donde se necesiten.
Como decíamos antes, no solo los médicos optan a trabajar en este tipo de organizaciones. También pueden entrar a formar parte de ellas profesionales pertenecientes al área de recursos humanos o administrativos entre otros. Los perfiles profesionales son muy variados ya que una organización como MDM no solo actúa a nivel sanitario, sino en otros muchos ámbitos, y también necesita estar organizada y jerarquizada para poder llevar a cabo sus objetivos. Los proyectos que MDM lleva a cabo suelen variar en duración, pero la mayor parte de ellos son finalizados entre 6 meses y un año. Además, el tipo de trabajo ofrecido por esta ONG proporciona unas buenas condiciones laborables, un seguro de vida, otro de accidentes, y por supuesto, cubren la seguridad social.



fuente: http://trabajarporelmundo.org/

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Cómo se desarrolla el modelo GLI de la Fundación Probitas?


En la entrada de ayer os hablaba del proyecto GLI que había desarrollado la Fundación Probitas de manera independiente y que tenía como objetivo la implantación de laboratorios en áreas vulnerables para el diagnóstico de enfermedades, así como la formación del personal local para que continuasen con la labor que ejercían ellos. 
Para llevar todo esto a cabo era necesario poner a prueba el proyecto, ver si era factible, porque como todos sabéis, a veces la teoría es difícil de aplicar a la práctica o mismo es imposible. Para eso, se puso en marcha un proyecto piloto a lo largo del 2011 en un barrio diana de la capital de Mali, concretamente en el barrio de Telephone sans fils (TSF). Siguiendo los pasos que se habían planeado se construyó un laboratorio en un centro de salud y, en vista de los buenos resultados que estaban obteniendo, fueron avanzando cada vez más hasta que a finales de año se logró lo que más se deseaba, que fuese dirigido por personal sanitario local.


Tras la experiencia del proyecto de TSF, se pudieron determinar los principios y valores en los que se apoya GLI hoy en día:

  • Valor de inclusividad, sostenibilidad y de desarrollo de capacidades: En todo momento se coopera con las estructuras sanitarias existentes en la localidad para hacerlas partícipes de los progresos y que éstos puedan continuar con el proyecto haciendo posible el acceso equitativo a la asistencia sanitaria de la población. Esto se consigue reforzando los servicios de laboratorio y aportando la infraestructura necesaria para llevar a cabo los pasos de prevención, evaluación, diagnóstico y tratamiento para las enfermedades más frecuentes.
  • Valor de optimización de recursos: La cooperación permite maximizar los recursos disponibles y así, beneficiar a la comunidad.
  • Valor de efectividad y de acción integral: Se ha probado que es un proyecto que funciona si se realiza correctamente y de gran utilidad, pues no se focaliza en una enfermedad determinada, sino en varias. Además, desarrolla también aspectos sociales, ambientales, participativos y otros que influyen en la calidad de vida de las poblaciones y abre las puertas a otras entidades sin ánimo de lucro que quieran colaborar.
Gracias al proyecto piloto realizado en Bamako, capital de Mali, se pudo implantar el modelo GLI a otros lugares de interés como Ghana, Ecuador, Sierra Leona, Zambia, Malawi o Suazilandia. Algunos de los potenciales socios actuales de GLI son autoridades de las localidades donde se ha implantado el modelo, como Ministerios de Salud u hospitales del distrito, otros son ONGs, empresas públicas y privadas, institutos de Investigación Biomédica... El proyecto que se implantó supuso un antes y un después en los métodos de atención sanitaria en zonas subdesarrolladas y constató la importancia que tiene la implicación de la población local en todo el proceso para que funcione.




Fuente: http://www.fundacionprobitas.org/

Violencia de género y Médicos del Mundo


En la imagen, una joven obligada a casarse a los 13 años y maltratada...Como tantos otros años, Médicos del Mundo denuncia la cruda realidad de la violencia de género que viven las mujeres tanto en nuestro país como en muchos otros. De hecho, esta es un tipo de violencia que está muy generalizada en todas las sociedades. Es una violación a los derechos humanos que se puede encontrar en cualquier lugar del mundo. Hay varios tipos de violencia de género dependiendo de la forma de agresión. Puede ser violencia física, psicológica y también sexual. Estas tres son las formas más conocidas pero también forman parte de este tipo de violencia la económica simbólica o patrimonial.


Es triste pensar que la violencia sexista es independiente del nivel económico, cultural, religioso o étnico, ya que no hay un perfil de mujer maltratada. Además, con la excusa de la crisis económica, la violencia de género ha aumentado en los últimos años y esto es debido a un exagerado recorte de derechos, que afecta sobre todo a las mujeres. Ejemplos de estos recortes son las condiciones laborales, que son cada vez más inestables, los problemas que sufren muchas mujeres para compaginar su vida familiar y su trabajo también son más comunes, y por último los ataques a los derechos reproductivos y sexuales, que cada vez son más precarios.
Debido a todo lo anterior, MDM hace un llamamiento a los Poderes públicos y a la sociedad para unirse y luchar contra esta situación social insostenible. Hay que centrarse en la educación de los profesionales y la sensibilización de la sociedad en general. Este es un problema que afecta a todos y lo más importante es la colaboración, y la educación de las futuras generaciones.


Fuente :http://www.elmundo.es/